6 de agosto de 2010

Los ojos de Allie se llenaron de lágrimas, y por fin ella y Noah se separaron. Ella dejó escapar una risita queda y nerviosa mientras se secaba las lágrimas.
—¿Estás bien? —preguntó él, con otras mil preguntas en la cara.
—Lo siento. No quería llorar...
—No te preocupes —respondió Noah con una sonrisa—. Todavía no puedo creer que estés aquí. ¿Cómo me has encontrado?

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